Evitemos la soledad de nuestros mayores a través de los Centros de Día, en los que mediante profesionales especializados y con las instalaciones adecuadas, ralentizaremos el envejecimiento físico, mental y emocional; estarán atendidos en la alimentación, aseo, administración de medicamentos… Y evitaremos el aislamiento a través de la convivencia entre personas. Todo ello sin perder sus vínculos con el hogar y el entorno en el que viven.